Gran parte de las calderas de uso doméstico son de gasóleo. Éstas, como su propia nombre indica, consumen recursos no renovables. Sin embargo, las calderas de pellets se alimentan de restos de materia orgánica, lo que las convierte en una fuente de energía inagotable.

Cuando hablamos de capacidad calorífica, cada kilo de pellets equivale a unos dos kilos de gasóleo.Las calderas de pellets tienen dos factores a su favor. Por un lado, sus rendimientos energéticos son mayores que los de las calderas de gasóleo 94 por ciento en lugar del 80 por ciento que rondan las de gasóleo. Por otra parte, al tratarse de materia orgánica, se trata de un ciclo cerrado, donde la única carga de CO2 se produce durante la manipulación y el transporte de los materiales".